Author :
L. Delta Merner
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Estados y comunidades de EE UU presentan demandas contra la industria de combustibles fósiles: 6 cosas que debe saber

   

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A lo largo del año pasado, hemos seguido presenciando victorias judiciales a favor de la responsabilidad por el cambio climático. En las primeras semanas de 2024, los tribunales tanto de Minnesota como de Delaware dictaron sentencias en demandas relativas al engaño y desinformación sobre el cambio el cambio climático, permitiendo que estos casos avanzaran en los tribunales estatales. A pesar de algunas concesiones otorgadas a las companías de petróleo y gas en Delaware, estas decisiones representan la continuación de una tendencia creciente.

Con el creciente impulso a favor de los demandantes, no es de extrañar que en 2023 se produjeran nuevos litigios sobre responsabilidad climática en EE UU: el primer caso de un importante estado productor de combustibles fósiles (California), los primeros casos de tribus indígenas americanas—a Tribu India de Makah y la Tribu India de Shoalwater Bay—y el primero en el que se reclamaban daños y perjuicios relacionados con el mortífero episodio de cúpula de calor de 2021 en el oeste de Estados Unidos y Canadá (condado de Multnomah, Oregón).

En abril, el Tribunal Supremo de EE UU se negó a admitir a trámite un recurso de las grandes petroleras para trasladar una serie de casos a los tribunales federales. En consecuencia, esta negativa a conceder el certiorari significa que las demandas presentadas en estados que incluyen a Colorado, Maryland, California, Hawai y Rhode Island contra entidades de combustibles fósiles—ExxonMobil, Chevron, Shell y Suncor, entre otras—persistirán en las jurisdicciones estatales. Estas acciones judiciales se produjeron después de que 20 jueces de apelación de seis tribunales de circuito y el Procurador General de EE UU hayan rechazado también los argumentos de la industria de los combustibles fósiles que pretendían impedir que estos casos avanzaran en los tribunales estatales en los que fueron presentados.

Cada una de estas decisiones judiciales lleva años gestándose y allana el camino para que decenas de casos sigan adelante en los tribunales estatales. Pero, en primer lugar, ¿por qué demandan todos los estados y las comunidades de Estados Unidos a la industria de los combustibles fósiles y qué podemos esperar que suceda a continuación?

Estas demandas pretenden que la industria de los combustibles fósiles rinda cuentas por su participación en la creación y perpetuación de una falsa narrativa sobre los daños causados por sus productos. A medida que estos casos avanzan en los tribunales, los siguientes son seis aspectos clave que debes saber sobre ellos:

Contrariamente a lo que la industria de los combustibles fósiles quiere hacernos creer, la relación entre la quema de combustibles fósiles y el cambio climático ha quedado bien documentada desde hace décadas. En los años 60, los científicos advertían que la quema de combustibles fósiles estaba liberando dióxido de carbono a la atmósfera, lo que podría tener consecuencias catastróficas para el planeta. En los años 70, las principales empresas de combustibles fósiles, incluyendo a Exxon y Shell, empezaron a realizar sus propias investigaciones sobre el cambio climático, las cuales confirmaron el consenso científico de que la quema de combustibles fósiles estaba provocando el calentamiento global. 

Al mismo tiempo, la industria emprendió una campaña de desinformación que duró décadas para restar importancia a la gravedad del cambio climático, engañar al público y a los responsables de las políticas y frustrar los esfuerzos por abordar el problema. El objetivo de esta campaña de desinformación era claro: proteger a la industria de los combustibles fósiles a costa del planeta y de la salud pública. No es ningún secreto que a estas empresas les interesa mantener el statu quo. Sin embargo, al negar la ciencia del cambio climático, han perpetuado una peligrosa narrativa que ha paralizado la adopción de acciones significativas sobre el clima durante décadas.

Entonces, ¿por qué están demandando ahora los estados y los gobiernos locales a la industria de los combustibles fósiles? La respuesta es sencilla: el cambio climático ya está causando graves daños en sus comunidades. Desde la elevación del nivel del mar y el aumento de las inundaciones hasta los incendios forestales más frecuentes, intensos y generalizados, los efectos del cambio climático se están dejando sentir en todo Estados Unidos. En Boulder, Colorado, tan sólo tres años después de que la ciudad y el condado presentaran una demanda, el incendio Marshall puso de manifiesto la urgencia del caso, ya que destruyó más de 1.000 viviendas en el condado de Boulder y causó daños aproximados por $2.000 millones.

Al demandar por daños y perjuicios a las empresas de combustibles fósiles, los estados y gobiernos locales esperan recuperar una parte de los costos relacionados con el cambio climático, incluyendo los costos de adaptación e infraestructura necesarios para protegerse de los daños ya causados. El argumento es que las empresas de combustibles fósiles deben pagar los daños causados al difundir desinformación sobre el cambio climático y retrasar la adopción de acciones significativas. Ya se interpusieron demandas en Nueva Jersey, Maryland, Delaware, Carolina del Sur, Colorado, Hawai, Rhode Island y California para recuperar los costos o solicitar una indemnización por daños y perjuicios.

Algo que debemos tener en cuenta sobre estas demandas es que no se refieren simplemente al cambio climático en sí. Los demandantes que interpusieron estos casos invocan diversas teorías jurídicas, como el perjuicio público, la intrusión y el fraude.

Uno de los argumentos clave en muchas de estas demandas es que la industria de los combustibles fósiles conocía los peligros del cambio climático desde hace décadas y ha trabajado activamente para ocultar esta información y engañar al público. En otras palabras, al difundir intencionalmente desinformación sobre el cambio climático, se acusa a las empresas de combustibles fósiles de llevar a cabo actividades fraudulentas que perjudican tanto al medio ambiente como a la economía. 

Es importante entender esto, ya que significa que estas demandas no se limitan a asignar la culpa del cambio climático. La intención es que las empresas de combustibles fósiles rindan cuentas por sus acciones ilegales, además de transmitir el mensaje de que no se tolerarán las mentiras al público y que los contribuyentes no pagarán el costo de los daños causados por la industria.

Las demandas se basan en pruebas científicas que demuestran inequívocamente que el uso de combustibles fósiles está provocando el cambio climático en la Tierra. Estas pruebas se basan en décadas de investigaciones realizadas por miles de científicos de todo el mundo, quienes han dedicado su vida a comprender los complejos sistemas que regulan nuestro planeta. El hecho de que la ciencia haya sido capaz de resistir los embates de la desinformación por parte de la industria de los combustibles fósiles y que hoy en día desempeñe un papel clave en la lucha por la justicia climática es un testimonio de su poder.

Los científicos juegan un papel fundamental en los litigios relacionados con el clima. Al día de hoy, la gran mayoría de los casos de responsabilización climática en Estados Unidos han citado los estudios de la Unión de Científicos Conscientes (o UCS por sus siglas en inglés). Nuestra guía de recursos recién publicada, Investigación en actas, explica cómo los científicos pueden apoyar los esfuerzos para lograr que la industria de los combustibles fósiles rinda cuentas ante la justicia. Este conjunto de recursos puede ayudar a que los científicos y otros expertos entiendan mejor por qué son tan importantes las investigaciones para los litigios relacionados con el clima, qué tipo de investigaciones son más necesarias y cómo pueden involucrarse. 

A excepción de la demanda que recientemente se presentó en Puerto Rico, todos los casos interpuestos en Estados Unidos se han presentado ante tribunales estatales, en vez de federales. Esto se debe a que los perjuicios que alegan los demandantes, como los daños materiales y la pérdida de ingresos, suelen ocurrir a nivel local y las infracciones y los recursos legales por la presunta conducta dolosa son competencia de la jurisdicción estatal.

Por ejemplo, un estado como California podría experimentar sequías o incendios forestales más intensos como consecuencia del cambio climático, mientras que un estado como Florida podría tener que lidiar con huracanes más frecuentes y severos.

A pesar de los impactos evidentes en los estados, las empresas de combustibles fósiles han intentado caracterizar erróneamente los casos con el fin de que sean desestimados basándose en el principio de prioridad federal. Estos casos no pretenden regular las emisiones ni cambiar las políticas climáticas, ya que ambas cuestiones están bajo la jurisdicción del gobierno federal. Pero sí pretenden hacer que estas empresas rindan cuentas por el engaño y los daños.

Es por ello que 20 jueces de apelación, 13 jueces federales de distrito y el Departamento de Justicia se han pronunciado a favor de rechazar los argumentos de la industria de los combustibles fósiles y han reconocido que los casos se refieren al incumplimiento de la legislación estatal y no a la lucha contra el cambio climático global, como la industria ha intentado argumentar.  Es importante destacar que al presentar las demandas a nivel estatal, las comunidades afectadas por el cambio climático pueden exigir que las empresas de combustibles fósiles rindan cuentas por los daños que han causado en los patios traseros de estas comunidades. 

El resultado de los litigios contra las empresas de combustibles fósiles por su papel en la crisis climática dependerá de las demandas y circunstancias específicas de cada caso. Uno de los posibles resultados de estos casos es que los demandantes reciban una indemnización monetaria para compensar los daños causados por el cambio climático, como los daños materiales o la pérdida de ingresos.

También es posible que algunos de estos casos resulten en la firma de acuerdos mediante los cuales las empresas de combustibles fósiles acepten pagar indemnizaciones o tomar otras acciones a fin de resolver el litigio. En el caso de los acuerdos, hay que tener cuidado con los acuerdos potencialmente problemáticos y demasiado amplios que podrían eximir de responsabilidad a estas empresas. 

Al exigir que las empresas de combustibles fósiles rindan cuentas por su papel en la difusión de desinformación sobre el cambio climático, el número creciente de demandas está mandando el mensaje de que el público ya no tolerará las mentiras y los engaños. Estas acciones también están presionando a la industria de los combustibles fósiles para que asuma la responsabilidad de sus actos y acelere la transición a las fuentes de energía más limpias y sostenibles.

Las demandas contra la industria de los combustibles fósiles por la difusión de desinformación sobre el cambio climático son un paso largamente esperado hacia la rendición de cuentas y la justicia. Todavía nos queda un largo camino por recorrer en lo que respecta a la transición a una economía de energía limpia y la mitigación de los peores impactos del cambio climático. Pero los litigios climáticos son un paso importante para que la industria de los combustibles fósiles se responsabilice de su papel en la crisis del cambio climático y para determinar quién debe pagar dicho costo.

Por supuesto que la industria de los combustibles fósiles está contraatacando. Las empresas y asociaciones comerciales demandadas han contratado equipos de abogados y están utilizando todas las maniobras legales y políticas a su alcance para tratar de retrasar y desestimar estas demandas con el fin de evitar que los jurados escuchen las pruebas en su contra. 

Pero las cosas están cambiando. La opinión pública se está transformado y cada vez más personas exigen acciones contra el cambio climático. La industria de los combustibles fósiles está del lado equivocado de la historia y lo sabe.

A medida que avanzan estas demandas en los tribunales, las comunidades y los grupos de defensa han encontrado una manera de lograr que las poderosas empresas se responsabilicen de sus mentiras y de su contribución al calentamiento global y al bloqueo de las acciones que necesitamos urgentemente para combatirlo. 

Esta traducción del artículo que se publicó el 24 de abril del 2023 actualiza su contenido con los últimos acontecimientos.

 

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