Author :
Category :

Necesitamos acción urgente para crear la resiliencia costera al aumento del nivel del mar

   

 The Equation Read More [[{“value”:”

El mar se nos echa encima–y no estamos preparados.

Los océanos de nuestro planeta suben sin parar. Cada año que pasa, las aguas del mar, impulsadas por el cambio climático y la quema de combustibles fósiles, penetran cada vez más lejos tierra adentro. En Estados Unidos y sus territorios, las casi 90 millones de personas que viven en comunidades costeras se enfrentan a mareas altas e inundaciones en días de sol.

Dicha población depende de una amplia gama de instalaciones que proveen infraestructura y servicios esenciales, como por ejemplo, escuelas de nivel preprimario a universitario, estaciones de policía y bomberos, hospitales, centrales eléctricas y plantas de tratamiento de aguas residuales. Pero también viven cerca de predios que manejan o albergan peligrosos contaminantes industriales y tóxicos. ¿Qué pasará cuando las instalaciones que proveen servicios esenciales se inunden y se vea interrumpido el servicio eléctrico o de agua potable, o los niños no puedan ir a la escuela porque el plantel está bajo agua o el camino que da acceso se ha inundado? 

Según un nuevo análisis publicado hoy por la Unión de Científicos Conscientes (o UCS, por sus siglas en inglés) titulado Looming Deadlines for Coastal Resilience, en español Urgen medidas para la resiliencia costera, para el año 2050 casi 1.100 instalaciones de infraestructura esencial ubicadas a lo largo de la costa de Estados Unidos se inundarían en promedio 12 veces al año, lo cual equivale a una vez por mes, en base a un aumento mediano (de 3,2 pies, o 97.5 cm en promedio a nivel global) en el nivel del mar. Esa cifra pudiera elevarse a más de 5.300 instalaciones de infraestructura esencial que estarían en riesgo para el año 2100 con el mismo aumento mediano. 

Este riesgo está distribuido muy desigualmente, ya que mucha de la infraestructura en riesgo está localizada en comunidades desfavorecidas debido al racismo, la discriminación y la contaminación. En nuestro estudio, integramos los datos de la herramienta de evaluación de justicia climática y económica del Consejo de Calidad Ambiental de la Casa Blanca (CEJST, en inglés) para determinar si la infraestructura en riesgo de inundación se ubica en comunidades identificadas como “marginadas” o “no marginadas.”

Los factores que contribuyen a que una comunidad se considere como marginada incluyen, entre otras, los retos a los que se enfrenta la comunidad en relación con la salud, la vivienda, el cambio climático e ingresos. En nuestro análisis encontramos que las comunidades identificadas como desfavorecidas tienen, per cápita, el doble de infraestructura esencial en riesgo para el 2050 en comparación con las comunidades que no han sido designadas como marginadas.

Gran parte de la infraestructura esencial en riesgo de inundación por mareas en 2050 en Florida, Puerto Rico, y Nueva Jersey está localizada en comunidades en desventaja. Imagen: UCS

En particular, muchas comunidades costeras con altos porcentajes de Latinos están en riesgo. El estado de la Florida—donde casi un tercio de la población es de origen Latino— tiene el tercer número más grande de instalaciones que estarán en riesgo de inundación para el 2050, y ocupará el primer lugar en este rubro en 2100. Los resultados de 2050 indican que casi la mitad de dichas instalaciones están localizadas en comunidades en desventaja.

En la Florida, la infraestructura esencial en más alto riesgo de inundaciones para el 2050 y el 2100 incluye la vivienda pública y la vivienda asequible, predios con contaminación industrial, e inmuebles de salud y seguridad pública. Y según avance el cambio climático y los océanos se eleven, el riesgo continuará en aumento para comunidades en desventaja tanto para comunidades más favorecidas. En la Florida, de aquí al 2050 habrá 114 comunidades con infraestructura esencial bajo riesgo, y para el 2100 esta cifra aumentará a 409 comunidades. Se prevé un aumento de casi el doble en el número de instalaciones de infraestructura esencial bajo riesgo de inundaciones para el 2050 y que este número crezca trece veces para el 2100, en comparación con el año de referencia 2020.  

Sin acción climática, mucha infraestructura esencial en la Florida estará bajo agua en el 2050 (en base a un aumento de 3,2 pies, o 97.5 cm en promedio a nivel global para el 2050). Mapa elaborado por UCS. 

Puerto Rico, por su parte, tiene la fracción más grande de instalaciones esenciales en riesgo que están localizadas en comunidades en desventaja. En Puerto Rico, un máximo de 28 instalaciones esenciales correrían el riesgo de inundarse dos veces al año en promedio para el 2050. De este total, 20 estarían en riesgo de inundarse en promedio una vez cada dos semanas. Para finales de siglo, hasta 325 instalaciones correrían el riesgo de inundarse dos veces al año. De esos, 322 estarían en riesgo de inundarse en promedio una vez por mes y 300 en promedio una vez cada dos semanas.

Los más graves impactos de inundaciones costeras por incremento en el nivel del mar llegarían a Puerto Rico para finales de siglo, cuando el territorio ocuparía el séptimo lugar más alto en cuanto a infraestructura en riesgo de inundaciones perjudiciales en el 2100. La infraestructura esencial en más alto riesgo de inundaciones para el 2100 incluye residenciales públicos así como predios con contaminación industrial.

Entre estos se encuentra el complejo de vivienda pública más grande tanto en Puerto Rico como en Estados Unidos, el Residencial Luis Lloréns Torres (con aproximadamente 2.700 unidades de vivienda a unos 500 metros de distancia en línea recta de la costa de San Juan). En efecto, de aquí al 2050 habrá nueve comunidades con infraestructura esencial bajo riesgo, lo cual aumentará a 35 comunidades en 2100. También se prevé un aumento de más del 55% en el número de instalaciones de infraestructura esencial bajo riesgo de inundaciones para el 2050 y un incremento de 18 veces para el 2100, en comparación con el año de referencia 2020.  

Puerto Rico está a tiempo para prepararse para la gran cantidad de infraestructura esencial que estará bajo agua en 2100 (en base a un aumento de 6,5 pies, o 198.1 cm en promedio a nivel global para el 2100). UCS. 

En el condado de Camden, Nueva Jersey la población Latina ronda el 15 porciento y el 12 porciento de la población general vive bajo el umbral de pobreza. Aquí, la vivienda pública y a bajo costo, múltiples instalaciones que albergan o manejan contaminantes industriales o tóxicos y una central eléctrica estarán en riesgo de inundación en el 2050.  

Predios con contaminación industrial y la vivienda pública y de bajo costo en las áreas costeras de Gloucester City y Camden, Nueva Jersey se encuentran en riesgo de inundación cuando menos dos veces por año para el 2050. UCS. 

Las comunidades que señalé son ejemplos de la multiplicidad de riesgos y disrupciones a la vida cotidiana para familias que viven en comunidades que dependen de la infraestructura esencial. Las y los jefes de familia se pudieran ver obligados a cambiar a sus hijos a nuevas escuelas apartadas de sus comunidades, que las inundaciones en tierra y suelos contaminados afecten el suministro de agua potable, que contaminantes peligrosos se esparzan por agua, aire o tierra, o que familias enteras sean desplazadas de sus comunidades. Si no damos prioridad a las soluciones para crear resiliencia en estas comunidades, corremos el riesgo de aumentar el dañino legado del racismo ambiental y del colonialismo en lugares que ya están de por sí muy desatendidos y olvidados. 

Este problema ha sido causado por décadas de hacer caso omiso a las advertencias de la comunidad científica y continuar y expandir la extracción y quema de combustibles fósiles. Es un problema causado por los seres humanos y por ende tiene soluciones que están a nuestro alcance. Nuestro informe ofrece una serie de recomendaciones para los responsables de las políticas públicas y los encargados de la toma de decisiones para promover preparación adecuada entre las comunidades para los riesgos y desafíos que se avecinan. Las recomendaciones incluyen: 

El uso de la ciencia más avanzada para orientar la planificación de adaptación a los riesgos a corto y largo plazo.
Incrementar en el fondeo público y privado en adición a las asignaciones contempladas en las políticas existentes, tales como la Ley de Inversión en Infraestructura y Empleos, con el fin de aumentar la resiliencia climática de la infraestructura costera.
La implementación de políticas públicas para reducir las desigualdades históricas y prevenir daños a futuro.
Proteger los residenciales públicos y vivienda asequible en la medida que sea posible.
Crear oportunidades equitativas para las personas o comunidades que opten por reubicarse, y elaborar planes para una amplia variedad de posibilidades que pudieran presentarse a medida que el aumento del nivel del mar se acelere rápidamente. 
Reducir drásticamente las emisiones de carbono para reducir el ritmo y la magnitud del aumento en el nivel del mar.

Estas comunidades son ejemplos de los riesgos a los que están expuestas las comunidades Latinas – pero hay muchas más. Busca tu comunidad en nuestro mapa y descubre cuáles son los riesgos de inundación por mareas impulsadas por el cambio climático y qué hacer al respecto.

Recursos:

Lee nuestro informe aquí (en inglés)
Consulta el blog en español que explica nuestro mapa interactivo aquí. ADD SPANISH MAP EXPLANATION BLOG LINK
Consulta nuestro mapa interactivo aquí (en inglés)
Accesa nuestras hojas de cálculo disponibles sobre la infraestructuras en riesgo en estados y comunidades (en inglés)
“}]] 

Subscribe for the new deals